domingo, 22 de marzo de 2020

Las nuevas formas de trabajo asociadas a la concentración de empresas.

LA ACTIVIDAD ESTA PREVISTA SU ENTREGA PARA EL 27/3 MEDIANTE LA MISMA MODALIDAD CORREO ELECTRÓNICO.






Las posibilidades abiertas por la tecnología y el afán de lucro iniciaron a los empresarios a buscar nuevas formas cada vez más eficaces de aumento la producción y abaratar precios.
La segunda Revolución Industrial trajo consigo grandes cambios en el proceso de trabajo, cuyas expresiones más sobresalientes fueron el taylorismo y el fordismo.
Ambos se originaron en Estados Unidos entre fines del siglo XIX y principios del XX, y tienen en común la propuesta de una organización más racional del trabajo.

Frederick Taylor (creador del taylorismo)
Entre 1880 y 1890, Frederick Taylor logró reducir los tiempos muertos mediante la racionalización del trabajo y el cronometraje de las tareas. Taylor proponía: 
a) el estudio de los tiempos y movimientos de las tareas para identificar los movimientos inútiles a fin de eliminarlos;
b) la instalación en los talleres y oficinas de una división social y técnica del trabajo (separación entre concepción y realización del trabajo);
c) la asignación por anticipado de un número de tareas específicas a cada uno de los trabajadores para que estos las realicen de manera regular y permanente, respetando un tiempo prescripto;
d) la necesidad de individualizar el trabajo, oponiéndolo al trabajo grupal o en equipo (especialización);
e) un sistema de remuneraciones estructurado en función del rendimiento personal;
f) el control y la estrecha supervisión de cada trabajador por parte de los capataces, lo que reduce su margen de autonomía.

Henry Ford (creador del fordismo)

Cadena de montaje: Desde las primeras décadas del siglo XX, se implantó otra forma específica de organización, el fordismo, que consiste fundamentalmente en la fabricación en serie de mercancías estandarizadas. Se apoya en una cadena de montaje sobre la cinta transportadora que implica un flujo constante de producción, el permanente movimiento de las piezas y subconjuntos, evitando el desplazamiento de los trabajadores.
Las principales características son: 
a) la utilización de plantillas, moldes y matrices de fundición que dan como resultado piezas idénticas;
b) la cadencia del trabajo está regulada mecánicamente, de manera externa al obrero, por la velocidad dada a la cinta que pasa delante de cada operario, quien tiene un lugar fijo y tareas preestablecidas en la línea de montaje.
Actividades: 

1- En el siguiente video. https://www.youtube.com/watch?v=CRSvbjk6Q1s#action=share ¿qué principios se ven aplicados?

2- Luego de la lectura de texto A-¿qué sucede en la sociedad estadounidense del siglo XX según el juicio del historiador? B- ¿Cuál es la filosofía y el argumento del propio Ford en el texto y cómo lo aplicas a lo trabajado con las nuevas formas de entender la industria-empresa moderna?




fuente libro de santillana manual: Historia económica y social del Uruguay 1870-2000.



martes, 17 de marzo de 2020

Actividades de clase sin clases!

Chicos y chicas deje algunas consignas en los textos... con plazo 25 de marzo envíen las respuestas a mi correo electrónico, pueden ser imágenes si los hacen en cuadernolas o en formato word si lo hacen desde compu o celulares. 
Aclaro: la tarea de deberes del viernes también me la envían en ese plazo.
La nueva tarea se encuentra en una entrada del blog que se llama Capitalismo desarrollo. División Internacional del Trabajo.

éxitos y sin apuros
luciamendiverry@hotmail.com

Capitalismo desarrollo. División Internacional del Trabajo

Desarrollo del sistema capitalista y concentración de empresas
(1870-1914)
Fuente: P. Delfaud, CL. Gérard, P. Guillaume, J. A. Lessourd. “Nueva Historia Económica Mundial”.
Siglos XIX y XX. Vicens Vives. Pág. 8.

Desarrollo del sistema capitalista
“El capitalismo es esencialmente una economía de mercado … El sistema capitalista… se caracteriza al menos en principio, por el régimen de la libre competencia, de la no intervención del Estado en la organización del trabajo, de la libertad teórica entre empleadores y obreros… El régimen capitalista coincide con el liberalismo económico… La sociedad anónima es la forma fundamental del régimen capitalista…”

Concentración de empresas: trust y cartels
Cartels: “La concentración horizontal se basa en el principio de agrupar bajo una misma dirección a varias empresas que operan en el mismo estadio de la producción y en el mismo sector: por ejemplo se agrupan las industrias carboníferas, las fundiciones de aluminio se someten a un control único …”
Trust: “… En la concentración vertical o integración, se unen varias empresas complementarias, todas las cuales participan en el proceso de fabricación de un mismo producto. Así como una sociedad de acería compra altos hornos, luego minas de hierro, de carbón… o bien engloba empresas de transformación, sociedades de venta… Son muchas las sociedades siderúrgicas de Europa y de Estados Unidos que han seguido esta vía, como por ejemplo Krupp (de la industria del carbón y de los altos hornos a los astilleros navales y a la concentración mecánica”.



Capitalismo Financiero.
(1870-1914).
En la segunda mitad del siglo XIX el mundo industrializado entró en una nueva etapa de desarrollo industrial, donde comenzará a desarrollarse una nueva forma de capitalismo financiero y monopólico. El período comprendido entre 1870 y 1914 se caracteriza, tanto por un importante crecimiento de la industria como por una tendencia cada vez mayor a la concentración de empresas y capitales.
Segunda fase de la Revolución Industrial.
La industria, a medida que iba introduciendo la ciencia y la nueva tecnología en sus operaciones, era capaz de generar mayores volúmenes de producción. Por un lado, se necesitaban más cantidades de capital para pagar maquinaria sofisticada, materia prima, investigación tecnológica y mano de obra especializada. Por otro lado, era necesaria la búsqueda de nuevos mercados de donde extraer mayor cantidad de materias primas, colocar productos manufacturados y capital excedente. Surgieron así las derivaciones lógicas de la segunda fase de la Revolución Industrial: el capitalismo financiero y monopólico y el imperialismo.
Orígenes y características del capitalismo financiero y monopólico.
En el establecimiento de una industria moderna, para que fuera competitiva, se necesitaban importantes
inversiones de capital, destinadas a edificios, máquinas, sueldos, etc. Estas inversiones no podían ser realizadas –como sucediera en la primera fase de la Revolución industrial-por un único capitalista o por la asociación de capitales familiares.
Se necesitaba más capital. ¿De dónde obtenerlo?. Una solución fueron las sociedades por acciones, que muchas veces adoptaron la forma de responsabilidad limitada, para no ver afectada la riqueza personal en caso de ruina de la empresa. Fue tan grande el éxito de estas sociedades que en Alemania por ejemplo, después de 1871, surgieron 780 sociedades de acciones, en dos años.
La libre competencia, que llevó a la multiplicación de empresas, se convirtió en un obstáculo para obtener mayores ganancias. Surgió una nueva forma de obtener capital: los monopolios, cuya expresión más clara fueron los trusts y los cárteles. Desarrollar un monopolio es básicamente controlar el mercado por un grupo o un productor de forma exclusiva. Pues en este sentido los trusts son fusiones de empresas que pueden pertenecer o no al mismo sector económico y que buscan operar en forma conjunta. Esta fusión puede ser vertical, si reúne empresas relacionadas con elaboración de un mismo producto final. Por ejemplo un Trust automotriz fusiona empresas variadas como una acería, una fábrica de neumáticos, una empresa de transporte, etc. De esta forma controla toda la producción del producto desde su extracción de productos primarios, o elaboración de los bienes intermedios hasta la elaboración del producto final e incluso su distribución. El Trust horizontal fusiona empresas pertenecientes a una misma rama de producción. El ejemplo sería la fusión de varias empresas de galletitas. En ambos casos se ejerce un control administrativo y financiero centralizado.
Los cárteles en cambio, son uniones contractuales de empresas de igual rama de negocios, las que mantienen su independencia legal. El objetivo es la eliminación o restricción de la competencia, lo que se logra a través de acuerdos en la fijación de precios, reparto de mercados, etc.
Pero existían otras formas de obtener capital. Desde fines de la Edad Media y en tiempos de la Época Moderna el capital se obtenía de los bancos. Ellos concentraban parte del ahorro nacional; eran una fuente importante de crédito, que inyectaba capitales en los circuitos comerciales o industriales, acrecentando el proceso de crecimiento económico.
Sin embargo, cuando al banco se le presentaba un buen negocio, una industria floreciente, por ejemplo, no se conformaba en prestarle, quería invertir en ella. De esta manera el capital bancario se convirtió en socio de la industria o de la empresa comercial, en sus más variadas formas: transportes, comunicaciones (radio, periódicos) etc. Cuanto más dinero podían controlar los banqueros, mayor era su poder. Este fue el origen del capitalismo financiero.
Fuente: Adaptado de Corral, Pilar. Et al. Historia III. La construcción del mundo contemporáneo.

EJEMPLO DE UNA GRAN INDUSTRIA Y UN GRAN EMPRESARIO: https://www.youtube.com/watch?v=E8AO9mzJ4xI

1-Busca en la web ejemplos de estos tipos de concentración de empresas y de trust y carteles del periodo mencionado. 

2-Explica brevemente cuáles son los motivos de la concentración de capitales y cuales son sus objetivos.



lunes, 9 de marzo de 2020

Uruguay y el mercado mundial.

Exportaciones salvaron el 2019 con magro crecimiento gracias a carne y soja

Uruguay XXI proyecta un 2020 con un "bajo dinamismo" producto de un escenario internacional que todavía permanece desafiante 
Tiempo de lectura: -
02 de enero de 2020 a las 19:12

Las exportaciones uruguayas de bienes, incluyendo las realizadas desde zonas francas, registraron un aumento de 0,7% en 2019, totalizando US$ 9.146 millones. Fue el tercer incremento anual consecutivo para las ventas al exterior medidas en dólares corrientes.  
En tanto, dejando de lado los exclaves aduaneros, las exportaciones de bienes crecieron 2,2% en 2019, con un ingreso de divisas por US$ 7.639 millones. 
"En un año marcado por tensiones comerciales entre los principales mercados, y una relativa desaceleración de la economía mundial, el desempeño del sector exportador de Uruguay tuvo un ritmo similar al de la región", dice el informe que divulgó este jueves Uruguay XXI. 
Para 2020, Uruguay XXI también proyecta un año de "bajo dinamismo" para las exportaciones uruguayas, producto de un escenario internacional desafiante. 
Carne y soja lideraron 
El crecimiento en las exportaciones de soja -basadas en el volumen-, y el de la carne bovina -explicadas por el factor precio- impulsaron las ventas externas en 2019 y lograron compensar la caída en las exportaciones de ganado en pie y productos forestales (celulosa y madera), que fueron los productos con incidencia negativa en 2019.
La carne bovina fue el principal producto de exportación en 2019, con un total de US$ 1.798 millones. La demanda desde China por el impacto sobre la oferta doméstica de cerdos por la gripe porcina africana elevó significativamente los envíos de carne bovina desde Uruguay. En cambio, el 2019 cerró con un descenso de las exportaciones medidas en dólares de la pulpa de celulosa (-8%) a pesar de un incremento en el volumen (1%). El exportado fue de US$ 1.527 millones, posicionándose como el segundo producto de exportación del país.
Por su parte, la soja completó el top 3 y fue el producto con mayor incidencia positiva en las exportaciones uruguayas en 2019, con un total de US$ 1.002 millones. El volumen de soja vendida al exterior más que se duplicó en 2019 con una cosecha ayudada por un muy positivo régimen de lluvias luego de la sequía de la zafra anterior.
Los lácteos ocuparon las cuarta posición con ventas por U$ 649 millones, un descenso interanual del 5%. 
Por destinos
Por otro lado, nuevamente China fue el principal socio comercial en 2019, representando el 31% de las exportaciones con montos exportados de US$ 2.872 millones y con un significativo crecimiento con respecto a 2018. Le siguieron como destinos Unión Europea (17%), Brasil (13%), EEUU (7%), Argentina (4%) y México (3%).
En la región, los vecinos mostraron comportamientos opuestos. Las ventas externas a Brasil crecieron 5% en dólares corrientes el año pasado con una facturación por US$ 628 millones. La economía brasileña mostró signos de reactivación en los últimos meses. Plásticos (US$ 171 millones), lácteos (US$ 131 millones) y vehículos (US$ 112 millones) fueron los tres principales bienes de colocación en ese mercado. 
En la vereda opuesta, las exportaciones hacia Argentina sufrieron un duro revés con una caída de 21% durante el último año de gestión de Mauricio Macri. Con una economía en recesión, las importaciones de bienes sufrieron las consecuencias. Por ejemplo, las ventas de autopartes sumaron US$ 78 millones y cayeron 20% en la comparación interanual, al igual que pinturas que totalizaron US$ 25 millones (-17%). En cambio, los plásticos se mantuvieron estables (+2%) con ventas por US$ 34 millones. 
Año complejo
El comercio internacional en 2019 se vio afectado globalmente por la guerra comercial entre EEUU y China. La aplicación de medidas arancelarias a determinados productos por parte de los dos principales jugadores del comercio mundial incidió en la dinámica comercial del resto del mundo. En particular, se redujo para Uruguay el comercio de madera en bruto a China y el rubro lanar, ya que el aumento de aranceles en Estados Unidos para vestimenta y calzado de origen chino tuvo efectos negativos, dado que favoreció una baja de los precios que se combinó con una menor demanda, según Uruguay XXI. 
Asimismo, las perspectivas de exportaciones de soja desde el Mercosur se vieron diezmadas por la fiebre porcina, que redujo la población de cerdos de China. Sin embargo, esa misma enfermedad generó un boom de demanda de proteínas del gigante asiático que disparó los precios de la carne vacuna que exportó Uruguay a su principal mercado para ese producto. 
Según estimaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC), el intercambio internacional de mercaderías habría crecido en volúmenes 1,2% en 2019, y en particular, las exportaciones habrían crecido 1,3% en América del Sur. Por su parte, para América Latina y el Caribe, Cepal estimó un crecimiento en volumen de las
exportaciones de 0,6% en 2019, aunque medidas en valores, las exportaciones regionales muestran una caída de 2,3%.
Importaciones cayeron 7%
Las importaciones de bienes -sin considerar petróleo y derivados- alcanzaron US$ 7.201 millones el año pasado, lo que representó una retracción de 7% con respecto a 2018. 
El principal rubro de importación fueron nuevamente los vehículos, con un monto de US$ 572 millones, cifra casi idéntica a la de 2018. El 52% del monto importado
correspondió a automóviles, 37% a vehículos para el transporte de mercaderías y 10% a tractores. Las importaciones provinieron en casi 60% desde países del Mercosur.
En cambio, las importaciones de vestimenta y calzados tuvieron una retracción de 10%, pese a lo cual se mantuvieron en el segundo lugar en el ranking de productos importados. El total fue de US$ 418 millones. China es el principal proveedor con más de la mitad del monto importado, seguido de Brasil con 13%.

Introduciendo conceptos