"El europeo que abre un atlas en 1914 mira con orgullo la extensión de su dominio territorial. Éste comprende la casi totalidad de África y de Oceanía, la mitad de Asia y la cuarta parte de América; están con Europa el 60 de las tierras emergidas y, sobre estas tierras, el 50 de la humanidad. Sabe, por otra parte, que son pocos los lugares de las demás regiones del Globo donde no ejerza de una u otra manera su actividad: No niega la enorme fuerza ascendente de los Estados Unidos, pero no cree todavía amenazada su hegemonía mundial por este pueblo joven; en cuanto a la nueva potencia japonesa, no puede imaginarla capaz de desalojar a los europeos del Asia Oriental. Considerando el camino recorrido en un centenar de años, cree poder decir: el solo que acaba de morir es verdaderamente mi siglo: Y recordando las sombrías predicciones de Malthus. se complace en constatar que han podido ser desmentidas: no existe una masa tan considerable de seres humanos -cerca de los 400 millones (contra 200 en 1815)- que goce de un nivel medio de vida tan elevado."
M. Crouzet. Historia
general de las civilizaciones.
"El
capital financiero significa, de hecho, la unificación
del capital. Los sectores, antaño distintos, del
capital industrial, comercial y bancario, están
a partir de ahora bajo el control de las altas finanzas,
donde los magnates de la industria y los bancos se hallan
estrechamente asociados."
(Hildferling, El capital financiero,
1910.Los Estados Unidos no buscan anexiones territoriales, aunque el resultado final pueda ser equivalente. La originalidad del imperialismo americano consiste precisamente en sustituir los procedimientos de conquista por una forma de actuación más sutil: la diplomacia del dólar. Los Estados Unidos tratan de establecer, en los pequeños Estados americanos, su influencia financiera. El tesoro o la banca conceden préstamos a los gobiernos de dichos Estados para ayudarlas a organizar una administración, a restablecer una moneda estable o a realizar obras públicas que sean de utilidad para la vida económica. Los capitalistas hacen inversiones en los negocios privados. En estas repúblicas donde los disturbios internos son casi constantes, el pago de los intereses de la deuda pública y la seguridad de las inversiones no tardan mucho en verse comprometidas. Entonces el gobierno de Washington interviene para proteger los intereses de los prestamistas.
Pero no se detiene ahí. Aprovecha estos disturbios para intervenir en la política interior de las repúblicas, bien sea a través de la concesión o la negativa de créditos, bien por la presión diplomática, o incluso por las armas. Cuando uno de esos gobiernos se ve amenazado por una insurrección, los Estados Unidos pueden conseguir fácilmente que fracase o sea un éxito el motín, pues para detener la rebelión, no tienen más que advertir a los cabecillas de que en caso de que lleguen al poder, no podrán contar con la concesión de créditos. De hecho, si los Estados Unidos están satisfechos del gobierno en vigor, lo protegen; si ese gobierno no es dócil, lo abandonan a su suerte.
Pierre Renouvin. La crisis europea y la Primera Guerra Mundial (1904-1918).
"Art. 1: Los Estados Unidos garantizarán y mantendrán la independencia de la república de Panamá.
Art. 2: La república de Panamá concede a los Estados Unidos a perpetuidad el uso, la ocupación y el control de una zona de tierra y su prolongación en el mar para la construcción, mantenimiento, explotación, saneamiento y protección de dicho canal; esta zona de 10 millas se extiende sobre cinco a cada orilla...
Art. 7: La república de Panamá concede a los Estados Unidos el derecho y el poder de mantener el orden público en las ciudades de Panamá y Colón y los territorios y puertos adyacentes en el caso de que la república de Panamá no sea capaz, a juicio de los Estados Unidos, de mantenerlo."
CHAULANGES, MANRY y SEVE. Textes historiques, 1871-1914.
"Cada mejora de los
métodos de producción, cada concentración
de la propiedad (...), parece reforzar la tendencia a
la expansión imperialista. En la medida en que
una nación tras otra entran en la era de las maquinarias
y adoptan los métodos industriales más avanzados,
es más difícil para sus empresarios, comerciantes
y financieros colocar sus reservas económicas,
y progresivamente se ven tentados a aprovechar sus gobiernos
para conquistar con fines particulares países lejanos
y subdesarrollados a través de la anexión
y del protectorado (...).
Este estado de la cuestión
en la economía es la raíz del imperialismo.
Si los consumidores de este país pudieran elevar
tanto su nivel de consumo que fueran capaces de avanzar
a la par que las fuerzas de producción, no habría
ningún excedente de mercancías y capital
capaz de exigir del imperialismo el descubrimiento de
nuevos mercados (...).
El imperialismo es el
esfuerzo de los grandes dueños de la industria
para facilitar la salida de su excedente de riqueza, buscando
vender o colocar en el extranjero las mercancías
o los capitales que el mercado interior no puede absorber.
No es el crecimiento industrial
el que anhela la apertura de nuevos mercados y de nuevas
regiones para invertir, sino la deficiente distribución
del poder adquisitivo la que impide la absorción
de mercancías y capital dentro del país.
El imperialismo es el
fruto de esa falso política económica, y
el remedio es la reforma social."
John Hobson. El
imperialismo. 1902.
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